martes, 11 de abril de 2017

Where does this ocean go?

Me parece que me entusiasme de nuevo con blogger y me hace feliz la verdad.
Mis objetivos determinados a principios de año está dando resultados evidentes!
Esta bastante bueno, escribía muy seguido cuando era pequeña y ciertamente es algo que siempre se disfruta.

Me pregunto si, mientras te extraño, piensas en mí. Eres quien alborota mi mente y calma a mi corazón.
No entiendo en qué momento tu sonrisa se convirtió en sol, y tu risa en el remedio perfecto para mi depresión. Mis pesadillas son lugares donde no puedo verte, donde te busco sin éxito obtener.
Me conoces muy bien y sabes que tiendo a dar muchas vueltas a temas que no puedo solucionar, que me cuesta dejar las cosas ser. Aunque a veces se trate de situaciones simples. Y es porque quiero la perfección. Me cuesta entender que no es eso lo que le da valor a lo que sentimos.
Es el ejercicio diario de entendernos, en el amor que se ve en nuestros ojos. En la forma que tenemos de sonreír cuando el otro está cerca.
Doy gracias todos los días de que me acompañes.
Hacía tiempo había decidido dejar las cartas de amor. Pero pensé que, aunque no sea una ocasión especial, esto que siento está siempre presente en mi alma y mi corazón. Y quiero que te alcance, cómo cuando llego a ti en cada abrazo. En cada momento juntos.
Se que no todos entenderán lo que nos pasa. Pero el secreto es que queremos estar juntos y eso nos importa más que nada.
Por algún motivo tengo un nudo en la garganta y las manos no responden bien... 
Gracias por hacerme feliz. Pero no siendo al fuente de toda felicidad, si no haciéndome entender que desde lo particular y singular de cada uno se puede lograr lo que sea. 

Jamás uno sin el otro. Te amo, Leo. Infinitamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario